Estreñimiento ocasional: cómo prevenirlo con una receta casera y nutritiva
Las claves de alimentación que te ayudarán a mejorar el tránsito intestinal.


Quién más y quién menos conoce la sensación de intentar ir al baño y que dicho acto fisiológico y rutinario se convierta en un problema debido al estreñimiento ocasional. Esto puede deberse a un desequilibrio homeostático provocado por múltiples causas.
Reconocemos el estreñimiento por sus signos característicos: excreciones secas y con apariencia fragmentada que resultan difíciles de excretar.
En una situación de estreñimiento el metabolismo está ralentizado y puede haber problemas para absorber y metabolizar los nutrientes ingeridos y al cuerpo le cuesta más obtener energía. Es por eso que, por lo general, las personas con estreñimiento defecan de manera más espaciada, entre 2 y 3 veces por semana.
¿Cuáles son las causas del estreñimiento ocasional?
Aunque hay múltiples factores que pueden desembocar en estreñimiento ocasional, los más habituales suelen estar relacionados con el estilo de vida y la dieta de la persona. Por ejemplo:
- Una dieta baja en fibra: La fibra (sobre todo la insoluble) juega un papel fundamental para el correcto tránsito intestinal ya que esta no se absorbe en el intestino, sino que pasa a formar parte del bolo alimenticio y se encarga de darle volumen y que sea de una consistencia más moldeable que facilite su paso por el intestino. Por tanto, será muy interesante incluir en la dieta fuentes de fibra insoluble como cereales integrales, verduras (especialmente las de hoja verde), frutos secos, semillas (lino, chía, girasol, calabaza), legumbres, frutas con piel…etc.

