Claves para cumplir los propósitos de bienestar natural del año nuevo
Es importante marcar propósitos de año nuevo reales que nos permitan cuidar de nuestra salud, adaptados a nuestras circunstancias, y sostenibles a largo plazo.


Cuando llega el fin de año no puedo evitar acordarme de todas esas listas interminables de propósitos del bienestar a las que hemos estado expuestos y que, en cierto modo, pueden resultarnos tan abrumadoras que incluso nos generen un enorme sentimiento de frustración al ser imposible cumplirlas desde el minuto 0 y al 100%.
Querido lector, no te preocupes, en este artículo encontrarás un lugar seguro en el que no hablaremos de objetivos inalcanzables, si no de propuestas accesibles, sencillas y, desde el autocuidado, que poco a poco podrás ir incorporando en tu rutina.
¿Cuáles son las claves para cumplir los propósitos de bienestar natural?
Bajo mi punto de vista, la mejor recomendación que podemos dar cuando nos proponemos modificar hábitos de cara al nuevo año es detectar con qué aspectos de nuestra realidad no estamos del todo conformes y por qué los queremos modificar.
Pensaremos en pequeñas pinceladas que sean fácilmente aplicables en nuestro día a día, planteándolas de una forma flexible, que nos permita estar cómodos. Un punto clave es dejar de lado la perfección, para no ver los propósitos del bienestar como una obligación.
¿Cómo podemos hacer una lista de propósitos?
Para que nuestra lista de propósitos sea extraordinaria, te propongo hacer pequeños cambios que nos ayuden a construir hábitos saludables, pero siempre teniendo en mente que el objetivo es incorporar novedades para mimarnos desde dentro un poco más.
Te pongo varios ejemplos: Si sientes que necesitas moverte más en tu día a día pero te es imposible sacar ratitos para hacer ejercicio, empecemos por lo más sencillo, planifica caminar de 10 a 20 minutos todos los días. Intenta adaptarlo a tus circunstancias, si vives en una ciudad grande y debes ir si o si al trabajo en transporte público… ¿Qué te parece bajarte un par de paradas antes de llegar a tu destino, y hacerlo caminando?
Esta propuesta, por ejemplo, permitirá que optimicemos los ritmos circadianos*. Por un lado, le damos la señal a nuestro cerebro de que ya ha comenzado el día… ¡Es hora de ponerse en marcha! Y esto, a su vez, asegura que la glándula pineal suspende la producción de melatonina, hormona responsable de la somnolencia que muchas veces experimentamos en las primeras horas de nuestra jornada laboral.