Astenia primaveral: consejos para mantener tu vitalidad en primavera
Cómo recuperar tu energía, regular tu ritmo biológico y adaptarte al cambio estacional


Con la llegada de la primavera, los días se alargan y apetece hacer más cosas. Pero no todo el mundo lo vive así. Algunas personas sienten más cansancio, menos motivación y más dificultad para concentrarse.
Da la sensación de que el cuerpo va por detrás, que no se adaptara del todo, pero tiene una explicación clara. La astenia primaveral, en el fondo, tiene que ver con esto: el cuerpo necesita tiempo para adaptarse a cambios de luz, temperatura y rutinas.
La buena noticia es que este proceso se puede acompañar. Con pequeños ajustes en el estilo de vida y una alimentación adecuada, es posible favorecer la adaptación del cuerpo a la nueva estación.
Cómo identificar el cansancio estacional frente al estrés crónico
Hoy en día casi todo el mundo habla de cansancio, pero no siempre viene de lo mismo. En la astenia primaveral aparece con el cambio de estación y suele mejorar a medida que el cuerpo se adapta, sin alargarse durante meses.
Sin embargo, muchas personas ya llegan a esta época bastante cansadas de base. Sistemas energéticos exigidos, descanso poco reparador y una baja disponibilidad de micronutrientes clave, situaciones frecuentes cuando el estrés se mantiene a largo plazo.
En este proceso intervienen el metabolismo energético y el sistema nervioso. Nutrientes como las vitaminas del grupo B ayudan a disminuir la fatiga, mientras que ingredientes como la ashwagandha se utilizan tradicionalmente en fórmulas dirigidas al bienestar mental y la adaptación al estrés.
Por eso, en algunos casos se recurre a complejos de vitaminas del grupo B, como Ultra B Complex, las vitaminas B2, B3, B5, B6, B12 y si integran contribuyen al metabolismo energético normal y ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga, por lo que resultan interesantes en periodos de mayor desgaste físico o mental.